
El Paseo Ciclista es una de las actividades sociales con más tradición de cuantas desarrolla la Asociación Española de Técnicos Cerámicos (ATC) a lo largo de todo el año, además de ser una de las que registra mayores índices de participación.
El objetivo de ATC mediante la organización del Paseo Ciclista es que los técnicos cerámicos compartan una actividad lejos del protocolo laboral, en la que también puedan tomar parte familiares y amigos, abriendo de ese modo el círculo relacionado estrictamente con el sector cerámico. Así pues, los técnicos cerámicos tienen en este evento la ocasión de estrechar aún más sus lazos de unión, compartiendo vivencias al margen de la faceta profesional que, sin embargo, tienen una importante repercusión en ella.
La primera edición del Paseo Ciclista de ATC se celebró el 9 de junio de 1984. Desde entonces, la cita lúdico-deportiva se ha venido desarrollando puntualmente con carácter anual, ganando en participación, tanto en lo que se refiere a empresas patrocinadoras como a número de personas que toman parte en la iniciativa.
Aunque durante casi 20 años, el Paseo Ciclista mantuvo intacta su estructura y siempre se celebró en Castellón, en los últimos años se ha convertido en itinerante para, de esta manera, conocer en mayor profundidad algunos de los lugares más emblemáticos en la historia de la industria cerámica provincial. Así, Villafamés y Onda ya han sido escenario de esta prueba. Y este año está previsto que se celebre en Alcora. En todas estas ediciones del Paseo Ciclista, ATC ha contado con el apoyo de los diferentes ayuntamientos.
Los participantes, los acompañantes y las bicicletas son trasladados en autobús hasta el lugar en el que comenzará la prueba que nunca tiene una duración superior a las 2 horas y cuyo trayecto ha sido diseñado para recorrer algunas de las zonas más tradicionales del sector cerámico. En Alcora, por ejemplo, se visitarán la minas de arcillas de Mas Vell.
Mientras tanto, los acompañantes realizan un tour cultural por la localidad con guías facilitados por el Ayuntamiento. Y una vez acabados los dos paseos, el ciclista y el cultural, socios, familiares y amigos de ATC se reúnen en torno a una mesa para celebrar una comida de hermandad que pone el punto y final a un día de diversión y de amistad en el que, por supuesto, nunca faltan los premios a los ciclistas más destacados.
Una vez más, la Asociación Española de Técnicos Cerámicos cumple así uno de los principales objetivos recogidos en sus Estatutos, contribuyendo a que los técnicos cerámicos se conozcan e intercambien experiencias, en beneficio de la industria en general. |