La
Asociación Española de Técnicos
Cerámicos celebra cada año su Asamblea
General, una cita que permite a la Junta Directiva
de la entidad ofrecer un balance de cuantas actividades
se han realizado a lo largo del año, sean en
el plano formativo, cultural, divulgativo o lúdico.
Asimismo, la ocasión permite al grueso de asociados
poder conocer directamente el estado de resultados
de la Asociación, al tiempo que enjuiciar y
aprobar cuantos actos se han desarrollado a lo largo
de cada ejercicio.
Pero además, la Asamblea General de la ATC
también es una oportunidad de que los socios
de la entidad puedan aportar ideas, iniciativas y propuestas
al calendario del siguiente año, que también
se presenta públicamente coincidiendo con el
desarrollo de este acto. De este modo, la ATC pretende
ofrecer todos los canales de comunicación posibles
a los asociados, para que democráticamente puedan
expresar sus opiniones y contribuir al desarrollo de
la entidad, que no es otra cosa que favorecer el desarrollo
de todos los técnicos cerámicos en particular
y la industria cerámica en general.
Seguidamente, y una vez concluida
la Asamblea General, los socios de la ATC se reúnen en torno a una
cena que se desarrolla en distintos municipios de la
provincia de Castellón. El encuentro sirve de
excusa para pasar unas horas distendidas en compañía
de otros profesionales del sector, al tiempo que marca
el preludio de las fiestas navideñas.
Asimismo, y al término de la cena, el presidente
de la ATC entrega las Insignias de Oro a aquellas personas
cuya labor a lo largo de los años, ha contribuido
en la mejora y el desarrollo del sector cerámico.
Entre las personalidades distinguidas con este galardón,
el máximo que concede la Asociación,
figuran los profesores Antonio García Verduch
y Agustín Escardino; el fundador de la ATC,
Juan José Martínez; así como la
Diputación Provincial de Castellón, el
Ayuntamiento de Castellón y el Instituto de
la Mediana y Pequeña Empresa Valenciana (IMPIVA);
Carlos Camahort, gerente de la firma Tau Cerámica,
y Francisco Corma, director de la empresa de consultoría
QPT. En la última edición, celebrada
en noviembre de 2004, el máximo reconocimiento
de ATC recayó en José Luis Porcar, director
del Instituto de Promoción Cerámica (IPC);
y en Francisco Ortells, gerente de Talleres Foro y
presidente de la patronal de maquinaria cerámica
ASEBEC.
En la edición de 2004 se ha
institucionalizado la iniciativa de reconocer a todos
los socios que celebran 25 años en el seno de
ATC con la imposición de la Insignia de Plata.
En esta última edición los protagonistas
fueron los socios de 1977, 1978 y 1979, y para la Asamblea
de 2005 se premiará a los técnicos que
ingresaron en ATC en 1980. |